Psicóloga Olatz Vega
Conóceme Mejor
No se trata de convertirte en otra persona. Se trata de volver a encontrarte contigo
Terapia individual
Comprenderte también es una forma de empezar a sanar
A veces el malestar no aparece de golpe.
Puede instalarse poco a poco.
En forma de ansiedad.
De cansancio emocional.
De inseguridad.
De pensamientos que no paran.
De relaciones en las que das demasiado.
De miedo al abandono.
De culpa cuando intentas poner límites.
O de esa sensación difícil de explicar de haberte alejado de ti misma.
En terapia trabajaremos para comprender qué hay detrás de lo que estás sintiendo y qué patrones emocionales pueden estar repitiéndose en tu vida.
Podemos trabajar aspectos como:
* Ansiedad y preocupación constante.
* Baja autoestima e inseguridad.
* Dependencia emocional.
* Miedo al rechazo o al abandono.
* Dificultad para poner límites.
* Rupturas sentimentales.
* Duelo.
* Tristeza y pérdida de ilusión.
* Relaciones que generan sufrimiento.
* Celos y desconfianza.
* Patrones de apego.
* Crisis personales.
* Regulación emocional.
* Procesos de cambio y crecimiento personal.
El objetivo no es solamente sentirte mejor.
Es ayudarte a comprenderte mejor, relacionarte contigo de una forma más amable y aprender a tomar decisiones desde la seguridad y no desde el miedo.
Terapia de pareja
Volver a mirarse cuando la relación se ha llenado de distancia
Muchas parejas no dejan de quererse.
Simplemente empiezan a dejar de encontrarse.
Las conversaciones se convierten en discusiones.
Uno necesita hablar y el otro se distancia.
Aparecen silencios, reproches, desconfianza, cansancio o la sensación de que ya no se habla el mismo idioma emocional.
En terapia de pareja trabajaremos para comprender qué está ocurriendo realmente debajo del conflicto.
Porque muchas veces detrás de una discusión no existe solamente enfado.
Existe miedo.
Necesidad de afecto.
Necesidad de reconocimiento.
Sensación de no sentirse escuchado.
Miedo a perder al otro.
O dificultad para expresar lo que realmente necesitamos.
Trabajaremos aspectos como:
* Comunicación.
* Conflictos repetitivos.
* Distancia emocional.
* Celos y desconfianza.
* Crisis de pareja.
* Dependencia emocional.
* Apego.
* Intimidad.
* Dificultades para poner límites.
* Reconstrucción de la confianza.
* Procesos de separación.
* Decisiones sobre la continuidad de la relación.
La terapia de pareja no consiste en decidir quién tiene razón.
Consiste en comprender la dinámica que se ha creado entre ambos y aprender nuevas formas de encontrarse.
A veces el camino será reconstruir la relación.
Otras veces será aprender a cerrar una etapa con respeto.
Ambos procesos pueden formar parte de una transformación saludable.
Apego y dependencia emocional
Cuando amar empieza a parecerse demasiado a sufrir
Hay relaciones que despiertan una intensidad difícil de controlar.
Necesidad constante de saber qué siente el otro.
Miedo a que se marche.
Ansiedad cuando se distancia.
Dificultad para dejar una relación aunque sabemos que nos hace daño.
Necesidad de aprobación.
Pensamientos constantes.
Intentos de controlar aquello que sentimos que podemos perder.
Cuando esto ocurre, muchas veces no estamos hablando únicamente de amor.
Estamos hablando también de apego.
De heridas emocionales.
De necesidades que aprendimos a buscar fuera.
En terapia podremos comprender tu manera de vincularte y trabajar para que puedas construir relaciones donde exista amor sin perderte a ti misma.
Autoestima
Aprender a elegirte sin sentir culpa
La autoestima no consiste únicamente en pensar cosas bonitas sobre ti.
Tiene que ver con cómo te tratas.
Con lo que permites.
Con los límites que pones.
Con las relaciones que eliges.
Con la manera en la que respondes cuando alguien no te valida.
Y con la capacidad de seguir reconociendo tu valor incluso cuando los demás no lo hacen.
Trabajaremos para construir una autoestima más sólida y profunda.
Una autoestima que no dependa constantemente de la aprobación externa.
Que te permita decir que no.
Elegir relaciones más sanas.
Tomar decisiones.
Escuchar tus necesidades.
Y empezar a confiar más en ti.
Ansiedad y regulación emocional
Cuando la mente va demasiado rápido y el cuerpo pide calma
La ansiedad puede aparecer de muchas formas.
Pensamientos constantes.
Sensación de peligro.
Necesidad de control.
Tensión.
Opresión en el pecho.
Dificultad para descansar.
Miedo a que algo ocurra.
Preocupación excesiva.
Sensación de no poder desconectar.
En terapia aprenderemos a identificar qué activa tu ansiedad y qué mecanismos la mantienen.
Trabajaremos tanto la parte emocional como la corporal para ayudarte a recuperar una mayor sensación de seguridad.
Porque no siempre necesitamos luchar contra lo que sentimos.
A veces necesitamos aprender a escucharlo, comprenderlo y regularlo.
Psiconutrición Antiinflamatoria y Salud Mental
Lo que comes también influye en cómo te sientes
La salud mental no depende únicamente de nuestros pensamientos.
Nuestro cerebro forma parte del cuerpo y está en comunicación constante con el sistema nervioso, el sistema inmunitario, el intestino, las hormonas y el metabolismo.
Por eso, cuidar la alimentación y reducir aquellos hábitos que favorecen un estado inflamatorio puede convertirse en un apoyo importante para mejorar el bienestar emocional.
La psiconutrición antiinflamatoria integra *alimentación, emociones, hábitos y regulación del sistema nervioso* para ayudarte a cuidar tu salud desde una mirada más completa.¿Qué puede aportar a tu bienestar emocional?
Una alimentación equilibrada y rica en nutrientes puede contribuir a:
* Mantener una energía más estable durante el día.
* Favorecer la concentración y la claridad mental.
* Apoyar un mejor descanso.
* Reducir los altibajos asociados a hábitos alimentarios desordenados.
* Mejorar la relación con la comida.
* Disminuir la culpa y la sensación de pérdida de control al comer.
* Favorecer una microbiota intestinal más diversa y saludable.
* Apoyar los mecanismos naturales de regulación del organismo.
* Crear una base física más favorable para gestionar el estrés y las emociones.
Terapia Familiar Sistémica
Cuando el problema no está solo en una persona, sino en lo que está ocurriendo entre todos
En una familia, lo que le ocurre a uno de sus miembros suele afectar también al resto.
A veces aparece un conflicto concreto: discusiones constantes, dificultades con un hijo adolescente, problemas de comunicación, separación de los padres, celos entre hermanos o situaciones que generan tensión dentro de casa.
Pero muchas veces el malestar no pertenece únicamente a una persona.
Forma parte de una dinámica familiar que se ha ido construyendo con el tiempo.
La terapia familiar sistémica ayuda a comprender esas dinámicas y a generar nuevas formas de relacionarse.
No se trata de buscar quién tiene la culpa.
Se trata de entender qué está pasando entre vosotros y cómo podéis empezar a relacionaros de una manera diferente.
Psicología para adolescentes
Un espacio para entender lo que te pasa sin sentirte juzgado
La adolescencia es una etapa de muchos cambios.
Cambian las emociones, las relaciones, el cuerpo, la manera de verse a uno mismo y también la forma de relacionarse con la familia y con los demás.
A veces todo se vive con mucha intensidad.
Puede aparecer inseguridad, ansiedad, cambios de humor, dificultad para encajar, problemas con los estudios, conflictos en casa o la sensación de que nadie termina de entender lo que está pasando por dentro.
La terapia puede convertirse en un espacio propio donde poder hablar con libertad, comprender lo que está ocurriendo y aprender herramientas para sentirse más seguro y gestionar mejor las emociones.